Perashá de la semana
Matot
Perashat Matot – El verdadero esfuerzo
Rab Daniel Husni
En esta perashá se nos cuenta que Dios ordenó a Moshé salir a guerrear contra los midianim, quienes habían hecho pecar al pueblo de Israel. Para esta misión, se eligieron mil personas de cada tribu.
El Midrash agrega un detalle muy importante. No solo salieron mil personas de cada tribu para la guerra, sino que también hubo otros mil encargados de la logística, y otros mil dedicados a rezar por el éxito del pueblo.
Esto genera una pregunta: si ya había personas rezando, ¿por qué era necesario que también salieran mil de cada tribu específicamente para eso? Podrían haberse quedado en sus casas y rezar desde ahí.
Perashat Matot – El verdadero esfuerzo
Rab Daniel Husni
En esta perashá se nos cuenta que Dios ordenó a Moshé salir a guerrear contra los midianim, quienes habían hecho pecar al pueblo de Israel. Para esta misión, se eligieron mil personas de cada tribu.
El Midrash agrega un detalle muy importante. No solo salieron mil personas de cada tribu para la guerra, sino que también hubo otros mil encargados de la logística, y otros mil dedicados a rezar por el éxito del pueblo.
Esto genera una pregunta: si ya había personas rezando, ¿por qué era necesario que también salieran mil de cada tribu específicamente para eso? Podrían haberse quedado en sus casas y rezar desde ahí.
La respuesta enseña una idea muy profunda. La Torá quiere enseñarnos que la tefilá no es algo adicional ni secundario. No es un complemento al esfuerzo, sino una parte esencial del resultado. Así como los que fueron a la guerra eran indispensables, y los que preparaban todo lo necesario también, los que rezaban eran igual de importantes, e incluso más.
Esto cambia completamente la manera en la que entendemos el esfuerzo. Muchas veces una persona piensa que el resultado depende únicamente de lo que hace: su trabajo, su dedicación, sus decisiones. Y ve la tefilá como algo extra, algo que ayuda, pero no como lo principal.
Pero la Torá nos enseña que no es así. Hay momentos en la vida en los que una persona hace todo lo que está en sus manos y aun así no logra lo que busca. Y hay otras veces en las que, después de rezar o hacer una acción espiritual, las cosas cambian de manera inesperada.
Esto no es casualidad. Es para que la persona entienda que el esfuerzo físico es necesario, pero no es la fuente final del resultado.
Por eso, antes de salir a la guerra, hubo quienes se dedicaron a rezar como una parte central del proceso.
La enseñanza es muy clara para la vida diaria. Una persona debe hacer todo lo que está en sus manos: trabajar, esforzarse, planear. Pero al mismo tiempo debe entender que lo que realmente determina el resultado es algo más profundo.
La tefilá, la conexión con Dios y las acciones espirituales no son algo secundario. Son una parte esencial de cualquier logro.
El verdadero esfuerzo no es solo lo que la persona hace, sino también desde dónde lo hace.
Y cuando una persona combina acción con conexión, su esfuerzo toma una dimensión completamente diferente.
#aishmexico


